lunes, 3 de agosto de 2009

Hecho en casa

Darse un tiempito con los niños, no me refiero a salir a entretenerlos (que también es válido), sino a interactuar, mirarse, hablarse, jugar, ponerse de acuerdo; no sé si es más enriquecedor para ellos o para uno. Eso pasó los días que estuvimos sin poder salir. Apagamos el televisor e hicimos algunas actividades en casa. Una de ellas fue hacer una "gelatina especial". Para los niños fue muy divertida, para mi fue novedosa. Lo que ven, no es una pecera, aunque no lo crean: ¡Es gelatina!

Aquí la receta: una bolsa de gelatina verde (creo que si consiguen azul sería más lindo) y dos bolsitas de "flippy" de ambrosoly (gomitas con formas de tiburones). Preparan la gelatina normalmente y cuando esta a medio cuajar van colocando los "flippys". es muy importante tener paciencia en este paso porque si los colocas antes, las gomitas se hinchan y se deshacen, de igual manera si las colocas cuando el agua esta tibia, tiene que ser con la gelatina a medio cuajar, de lo contrario no queda bien. También lo pueden hacer con ositos , o con cualquier otra gomita que encuentren, sólo seguir la indicación de colocarlas cuando la gelatina este fría. Esta es otra opción: realizar experimentos con los chicos. Conseguimos una revista que venía con todo el set para hacer un volcán, la compramos en el puesto de revistas pasadas en la Feria del Libro, si no pueden ir a la feria, lo consiguen en el Jr. Quilca, en el centro de Lima, donde hay muchas tienditas que venden revistas selladas que ya no se vendieron en los quioscos. Y si no consiguen este mismo set, pueden imitar la erupción de un volcán colocando en un recipiente 1 cucharadita de polvo de hornear y 5 mililitros ( una jeringa pequeña) de vinagre. Yo sé que esto suena repetitivo, pero el tiempo que pasamos con los niños es invalorable.

Yo estoy siempre con ellos, pero ando metidas en otras cosas, no siempre les estoy prestando atención, y cuando esto se prolonga, ellos comienzan a portarse mal o comienzan los conflictos , o se enferman. Cuando hacemos algo, por más que nos tome aunque sea 10 minutos al día y nos miramos y nos escuchamos, todo vuelve a la normalidad, se portan mejor se tranquilizan, todo camina. Anímense a realizar estas actividades en casa y me cuentan.

lunes, 27 de julio de 2009

Feliz 28!!!

La vida con niños nos da miles de sorpresas. Cuando habíamos hechos tantos planes para estos días festivos, yo me tenía la agenda toda anotada, llena de las actividades que realizaría con mis hijos, aprovecharía los circos, los teatros, la feria del libro con sus actividades para niños, pensamos en salir un par de días de Lima, buscando el grato sol que aquí es reemplazado por una gran capa gris. Teníamos tantos planes hasta que Esteban se enfermó. Pobre, desde hace unos días tiene unos vómitos y diarreas que lo han dejado bastante debilito y a nosotros nos ha re-planteado las vacaciones de medio año. Estas cosas pasan. Menos mal que tenemos trabajos flexibles y con la prolongación de las vacaciones, una semana más debido a la gripe AH1, pensábamos hacer como que la próxima semana serán nuestras "Fiestas Patrias". No hay mejor cosa que mentalizarse, y tener un buen plan B bajo la manga. Les deseo a todos lo que entren a este blogsito unas Felices Fiestas desde sus rincones, lejos o cerca de aquí, lo celebren con mucho, pero con mucho cucharón (es que aquí en Perú se come taaan rico)... y tambien corazón!

viernes, 17 de julio de 2009

Lógica Infantil

Esteban puso a "cargar" el teléfono.

viernes, 10 de julio de 2009

Patineta vs Patinetita

De un tiempo acá, apareció en el mercado un juguetito que se ha puesto de moda entre los niñitos y algunas niñitas se llama el Tech Dek, es una "patinetita" para que los finos deditos de nuestros niños "la monten". Y será que ya tengo mentalidad de madre pasada de moda, niña de los años ochentas, que me parece ¡¡tal tontería!! ¿¿¿Cómo es eso de que tus deditos pueden hacer malabares con el artefactito ese? Es incomparable a montar un Skate de verdad, digo: ¿qué mérito tiene hacer un ollie con los dedos?? o un 360 flip!!!y lo peor es que te venden miles de accesorios como las "escaleritas" o los "desarmadorcitos". Personalmente preferiría que mi hijo aprenda a manejar una llave de tuercas de verdad y cambie sus llantas con sus propias manos, de paso me arregla la tubería del baño, el carro y todo lo que haya por arreglar en la casa. Y lo peor es que los mocosos entre 7 y 11 años se mueren por los aparatitos esos y torturan a sus madres para que se los compren. En mi caso prefiero el Skate tradicional, con sus caídas y sus levantadas, con su equilibrio y sus saltos mortales que a todas nos pone los pelos de punta, pero que en el fondo, nos pone orgullosas. ¿Ustedes que dicen?

martes, 7 de julio de 2009

Cuando los chanchitos se enferman.

Cuando los chanchitos se enferman, la cocina parece una farmacia.
Cuando los chanchitos se enferman, tengo presente la hora (y aun así se me confunden los horarios de las medicinas y a veces las recetas).
Cuando los chanchitos se enferman, la casa se queda llena ( porque ningún chanchito va a la escuela).
Cuando los chanchitos se enferman es cuando más me duele la cabeza.
Cuando los chanchitos se enferman todos comemos dietita de chanchitos.
Cuando los chanchitos se enferman, es cuando menos escribo.
Cuando los chanchitos se enferman, es cuando menos duermo. Cuando los chanchitos se enferman, me entretengo distrayéndolos. Cuando los chanchitos se enferman, es cuando más películas piratas vemos .
Cuando los chanchitos se enferman, mi esposo se queda sin cama.
Cuando los chanchitos se enferman, solo se toma limonada caliente.
Cuando los chanchitos se enferman, el horario para levantarse se corre una hora.
Cuando los chanchitos se enferman, la casa esta mas desordenada.
Cuando los chanchitos se enferman luego me enfermo yo.
Menos mal que no fue gripe de chanchos, menos mal que ya sanaron, menos mal que estan felices y así felices se fueron a estudiar.

viernes, 19 de junio de 2009

Juan Diego

Hoy cumple 8 años, pero mi esposo y yo a veces lo sentimos como si tuviera más, es natural que el primer hijo sea el que lo saque de cuadro a uno, también es el que nos va enseñando, o como dice la psicóloga es el ensayo-error de todos los padres y en definitiva es el que nos trae a cada rato “las primeras veces” . Recuerdo que hasta sus berrinchitos nos parecían de broma, ni que decir del primer cumpleaños que festejamos con lo mejor que pudimos siendo totalmente consientes de que él no se acordaría ni de la serpentina. Esto es algo que escribí cuando JD tenia 2 años y lo describe aun ahora muy bien: Juan Diego es un niño maravilloso que tiene unos fuertes brazos que saben demostrar cariño, y una sonrisa que no teme asomarse a cualquiera. Activo y ágil, salta por toda la casa montando un caballito manso, haciendo nadar a los peces en el aire o pasando su tren por un túnel de libros. Me pide que le dibuje arboles y yo ya perdí la cuenta de cuantos he plantado en hojas de papel blanco. Le encantan los fideos, mejor si son tornillo, así nos saca de la locura de ser adultos y nos devuelve a la magia de ser niños. A Juan Diego le gusta cantar, le gusta tocar el tambor y el piano, y no importa si es en inglés, la ultima sílaba la pone él. Tiene unos ojos que se duermen y cuando llega el momento de acostarlo nos provoca descansar a su lado, no por nuestro cansancio sino por la tranquilidad y la libertad con la que duerme, soñando con ángeles que manejan carros. Es una personita que nos habla, que nos pide jugar, que nos llama "mamá" y "papá" con toda la seguridad de dos años bien vividos, sabiendo que siempre le vamos a contestar.

JD ha crecido esta dientón y hermoso, a veces parece un adolescente y a veces hace pataletas como los hermanos menores, le encanta el skate y en muy poco tiempo aprendió a manejarlo muy bien. Es un loco Wii y loco multiplicación se sabe perfectamente las tablas del 1 al 9. y aunque el diga que no le gusta leer siempre se acuesta con algún librito. Es una aventura diaria tenerlo en casa. Feliz Cumpleaños Juan Diego y que se cumplan todos tus sueños.

sábado, 23 de mayo de 2009

El Micro

Viajar en combi (transporte público) en nuestra ciudad (Lima) puede ser una experiencia olorosa, horrorosa, cansada, etc. Qué sucede cuando el viaje lo haces con niños, entonces podría convertirse en una experiencia tan grata como cruzar un camino de carbones encendidos, sudas, y te parece interminable; eso sumado a que a veces para los combistas eres más un estorbo que una pobre madre necesitada de transporte.
Sin embargo, cual será la magia de un niño de 4 años, que desde que subimos al dichoso micro todo el camino de carbones se tranformó en una aventura. En su boquita habladora todo parecía de cuento. -¿Aquí es el micro?- me pregunta curioso mi Papo.
Después de que el cobrador con sus manos negras de tanto agarrar dinero, me lo subió, se sentó pegado a la ventana, y no dejaba de mirar todo, pasamos por Barranco y vio el Molino:
-Mamá yo quiero estar ahí.
- A lo mejor podemos ir otro día.
Miraba un rato para afuera, un rato para adentro.
-Mami, que es esa caja azul celeste que esta ahí adelante?
-Es el motor- le digo medio distraida.
-¿Porque la caja tan grande?
-Porque es un motor grande.
-¿Y porque es un motor grande?
-Porque este es un carro grande.
-¿Porque está dentro de la caja?
-Porque no puede estar afuera.
-¿Porque el señor conductor agarra ese palo que parece un gusano que tiembla? ¿¿¿Gusano que tiembla??? ¡¡¡Dios que a mirado mi Pablo!!! y le pregunto de nuevo: -Eso -me responde- eso de ahí, eso verde....
-Ahhhh... es la palanca de cambio.
- ¿Porque le tiembla?
- Porque el micro es viejo.
-Y... ¿Qué es eso negro que esta al lado?
-Es un tanque de plástico adaptado a un no se qué del micro.
-ahhh -me responde, aunque yo no se para que demonios sirve eso, se vio que la respuesta lo deja satisfecho.
Mucha gente sube y baja y Pablo se queda mirando a todos, los mira con atención, fijamente, a veces absorviendo, a veces intimidando. Algunos le sonríen, otros no. Ahí están el par de señoras que no dejan de hablar de las cosas de la casa, el joven que parece que se va a estudiar, la chica extranjera vestida de verano, la abuelita. Pasa el cobrador y nos da el boleto y de nuevo las preguntas:
-¿Qué es este papelito?
-Es el boleto.
-Para qué es el boleto?
Pucha, para que sirve un boleto - Pues... para que sepan que ya pagaste, luego no sirve para nada más.
-"Mmm", él lo conserva entre sus deditos con mucho cuidado.
Gente que sube y gente que baja, y sube un muchacho con guitarra eléctrica y amplificador en mano y obvio se vino la siguiente pregunta:
-¿Porque ese hombre sube con una guitarra?
- ahhh porque va a tocar. - ¿Porque toca? -Mmm porque luego pide dinero. -Pero, ¿porque toca?, ¿porque no se sienta? -No se puede sentar porque va a ir tocando. -¿Y porque toca? -Para ganarse la vida. - ¿Qué es eso? -Plop- mucho para mi, mucho para él. El muchacho de la guitarra se puso a tocar algo de Santana mientras pasamos por Miraflores, justo por el puente cerca al mar -Me dice: -Mami cuando lleguemos me compras chicle? -si amor, claro. -¿Falta mucho? -No, solo un poquito.
Y Pablo viaja contento con su boleto en mano, mirando por la ventana y escuchando " Samba pa´ ti" en vivo.